Lo sostengo desde siempre: un perro puede cambiar la vida de un niño para siempre. Los años me han dado más conocimientos y más certezas. De adultos, nos vienen a la memoria recuerdos imborrables de esa experiencia única: haber crecido junto a un perro.
Recuerdo la charla con un cliente de alto nivel económico. Me confesó:
“Mi padre no paraba de trabajar y nunca estaba en casa. Me criaban empleadas muy calificadas, pero el único amor puro y sincero que tuve fue el de mis perros… Mis amados perros.”
Historias así hay millones, yo mismo crecí en Río Gallegos con mi perro Colita que me esperaba todos los días a la salida de la escuela. Pero también existen, aunque en menor número, relatos dolorosos: perros abandonados porque en la infancia así lo aprendieron sus dueños, mordidas leves y en casos extremos tragedias irreparables.
Si tanto amo a los perros, ¿por qué contar también lo negativo? Porque el verdadero amor implica conocimiento y responsabilidad.
El perro es Canis lupus familiaris, un animal con necesidades, lenguaje y comportamientos propios, tratarlo como si fuera un humano, aunque con la mejor intención, es un error que genera problemas.
No basta con ser “animal lover” ni con dar amor, hay que saber, hay que educar. Un perro avisa antes de morder: bosteza, se lame, mira a otro lado… señales que, si no conocemos, ignoramos y luego nos
lamentamos.
Palabras como improntar, temperamento, carácter, socializar y sociabilizar no son términos técnicos lejanos: son la base de una convivencia segura y feliz. Ciencias como la etología práctica pueden ayudarnos a lograr un bienestar animal real.
Señores legisladores, señores gobernantes:
Si queremos una sociedad mejor, empecemos también por cómo tratamos a nuestros animales.
La educación, respaldada por el conocimiento correcto, puede prevenir accidentes, reducir abandonos y formar ciudadanos más empáticos y responsables.
Alguna vez leí: “Si queremos conocer a una sociedad, miremos cómo trata a sus animales y a sus ancianos.”
Vamos por esa sociedad más justa, más consciente y más humana. Es posible, depende de todos. EDUQUEMOS a nuestro pueblo.
Decio Salvatori
Autor de artículos caninos
Conferencista sobre temas caninos
Educar canino
Adiestrador canino
Professional handler
Preparador de perro protector de ganado




