Queridos “catlovers”, hoy vamos a hablar de un elemento fundamental en la vida de nuestros gatos: la bandeja sanitaria.
Muchas veces su elección y ubicación se hacen pensando en la comodidad humana, y no en las verdaderas necesidades del gato. Sin embargo, tu gato usará la bandeja entre 3 y 5 veces al día, por lo que merece toda nuestra atención.

- Elección del tamaño adecuado
La bandeja debe medir al menos 1,5 veces el largo del cuerpo de tu gato.
Para calcularlo, mide desde el cuello hasta el inicio de la cola.
- Muchas bandejas comerciales están pensadas para gatitos o gatos pequeños.
- Si no encuentras una lo suficientemente grande, puedes usar cajas plásticas de almacenamiento o contenedores bajo cama. Aunque a ti te parezcan enormes, para tu gato pueden ser justas.
- Si los bordes son muy altos, corta uno de los lados para crear una entrada cómoda.
Tene en cuenta que las bandejas cubiertas suelen ser más pequeñas, no hay aireación y están pensadas para el confort humano no para las necesidades del gato. Además, concentran olores y polvo. Si tu gato las acepta, recuerda limpiar también el techo.
- ¿Cuántas bandejas sanitarias necesito?
Existe una regla simple: número de gatos + una bandeja extra.
- Algunos gatos comparten sin problema, pero otros pueden sentirse invadidos y reaccionar con agresividad.
- Recuerda que los gatos prefieren no orinar y defecar en el mismo lugar. Por eso, incluso con un solo gato, lo ideal es ofrecer dos bandejas en espacios distintos.

- Ubicación ideal
Coloca las bandejas en lugares:
- De fácil acceso para el gato.
- Lejos de comederos, bebederos, camas y ruidos (lavarropas, pasillos de alto tránsito).
- En casas con varios niveles, pon una bandeja en cada piso.
Gatos mayores o con dificultad de movilidad, pueden requerir bandejas sanitarias con bordes aún más bajos que las habituales.
- Limpieza
La higiene es fundamental:
- Retira la suciedad a diario, especialmente la materia fecal.
- Lava la bandeja semanalmente con agua caliente y limpiadores oxigenados o enzimáticos. Evita productos con amoníaco.
- Recuerda: las bandejas no duran toda la vida del gato. El plástico es poroso y acumula olores y bacterias. Se recomienda reemplazarlas cada año, dependiendo del estado del piso de la bandeja.
- Elección del sustrato
Existen varias opciones:
- Piedritas absorbentes: económicas, pero con polvo.
- Aglomerantes o ecológicas: buena absorción.
- Arcilla o sílice: más duraderas, aunque no todos los gatos las aceptan.
No cambies el material de forma brusca. La mejor elección será la que tu gato prefiera y la que puedas conseguir fácilmente.
- Señales de alerta
Si tu gato deja de usar la bandeja, nunca lo castigues. Algo le está sucediendo y necesita atención veterinaria inmediata, una consulta clínica y / o de comportamiento (etológica).
En resumen
Para que tu gato conviva de manera saludable contigo, adapta tu hogar a su comportamiento natural. La bandeja sanitaria no es sólo un accesorio: es parte esencial de su bienestar.

Dra. Tamara Tobío MV
Medicina felina clínica y de comportamiento.
Certificación Cat Friendly




